Entre los Sorio que aparecen en las crónicas del siglo XX hay uno que lleva el apellido lejos de Italia y luego, durante dos curiosas temporadas, lo trae de regreso. Se llama Wilson Sorio, nace en Brasil a finales de los años treinta, juega en Italia como profesional en la segunda mitad de los años cincuenta en una plaza de provincias que en aquellos años era una pequeña, sorprendente potencia futbolística de la Serie A: la SPAL de Ferrara. La suya es una historia secundaria en la gran novela del fútbol italiano, pero es un pliegue significativo de la historia del apellido y merece una ficha dedicada.
Orígenes brasileños
Wilson Sorio nace en Guarujá, ciudad costera del estado de São Paulo, en Brasil. La fecha de nacimiento es incierta: el archivo histórico de la Enciclopedia del Calcio italiana (editado por Dario Marchetti) la indica como 12 de febrero de 1937, mientras que la entrada de Wikipedia italiana reporta el 12 de febrero de 1939. Se trata de una discrepancia no resuelta en las fuentes públicas: es posible que una de las dos sea una errata, o que haya habido, como ocurría en aquella época con los futbolistas sudamericanos que llegaban a Europa, una corrección registral en el momento del traslado. La fecha de 1937 parece de todos modos la más probable, dado que proviene de un repertorio especializado italiano con acceso a los documentos societarios de la SPAL.
Guarujá es una isla —la Ilha de Santo Amaro— frente al océano Atlántico, frente al puerto de Santos. Es tierra de fútbol obrero y de puertos comerciales, geográficamente parte de aquella gran conurbación paulista que en el mismo periodo lanzaba a Pelé en el Santos FC. Wilson Sorio crece en un Brasil que está tomando conciencia de su propio talento futbolístico, aunque la selección brasileña ganaría el primer Mundial solo en 1958, cuando él ya estaba en Italia.
Su primer club profesional fue el Jabaquara Atlético Clube, un equipo de Santos fundado en 1914 por obreros y portuarios de la zona, históricamente ligado a la comunidad de trabajadores del puerto. El Jabaquara era —y sigue siendo hoy— un club de segunda categoría del fútbol paulista, pero en los años cincuenta tenía un papel significativo como cantera para el fútbol profesional brasileño. Wilson Sorio jugó allí en la temporada 1956-57, antes de dar el salto a Europa.
La llegada a Italia: la SPAL de Paolo Mazza
En 1957 Wilson Sorio recala en la SPAL de Ferrara, en la Serie A. Para entender el alcance del hecho, vale la pena recordar qué era la SPAL en aquellos años. Bajo la presidencia visionaria de Paolo Mazza —hombre de fútbol convertido en legendario en la memoria ferraresa, hasta el punto de que el estadio municipal lleva hoy su nombre—, la SPAL era una sociedad de provincias que había conseguido la hazaña de establecerse de forma estable en el campeonato máximo italiano desde 1951 hasta 1964, una “escuela” futbolística que lanzaba talentos italianos y se nutría de extranjeros elegidos con criterio scout. En aquellos años llegaron a Ferrara argentinos, brasileños, alemanes, húngaros, daneses, suecos, un turco: una pequeña Internacional provincial que daba lustre a la ciudad estense.
Wilson Sorio se insertó en este flujo de extranjeros como uno de los primeros brasileños en la historia del club, precediendo en pocos años a Carlos Heidel Feresin y a Carlos Cezar de Souza, que llegarían a comienzos de los años sesenta. Era un interior —término ya en desuso que indicaba un atacante de enlace, lo que hoy llamaríamos mediapunta o segundo delantero— de rol ofensivo pero no central.
Las temporadas en la Serie A: 1957-58 y 1958-59
El debut de Wilson Sorio en la Serie A se produjo el 19 de enero de 1958, en Atalanta-SPAL 0-0. Tenía veinte o veintiún años según la fecha de nacimiento correcta, y se encontraba jugando contra adversarios que se llamaban Inter, Milan, Juventus, Fiorentina. Su primera temporada (1957-58) se cerró con 9 partidos y 1 gol, números modestos pero no insignificantes para un debutante extranjero en el primer impacto con el fútbol italiano.
La segunda temporada, 1958-59, fue la de su mayor expresión: 21 partidos y 5 goles. Cinco tantos en un campeonato de Serie A de los años cincuenta eran un botín digno para un atacante no titular de un equipo de provincias. Aquel año la SPAL se clasificó a media tabla y Wilson Sorio contribuyó a la causa.
Tras la temporada 1958-59 las huellas de Wilson Sorio en las fuentes italianas se vuelven fragmentarias. El archivo de la Enciclopedia del Calcio señala para los años siguientes solo “ND” (No Disponible), lo que deja entrever que el jugador dejó la SPAL —probablemente regresando a Brasil o trasladándose a clubes menores no documentados por las fuentes italianas. El hecho de que la Wikipedia italiana afirme que Wilson Sorio “jugó durante dos temporadas en la Serie A en la SPAL” es coherente con los datos de la Enciclopedia del Calcio: dos temporadas efectivas en la máxima categoría, 1957-58 y 1958-59, para un total de 30 partidos y 6 goles.
El marco histórico: los brasileños en Italia en los años cincuenta
El caso de Wilson Sorio se inscribe en un fenómeno más amplio y significativo: la primera oleada de futbolistas brasileños en la Serie A, que precede en muchas décadas a las grandes migraciones estelares de Ronaldo, Kaká, Adriano o Thiago Silva. En los años cincuenta llegaron a Italia varios jugadores sudamericanos que, en muchos casos, eran oriundi italo-brasileños o aprovechaban resquicios reglamentarios para ser considerados italianos. La SPAL fue uno de los clubes que se distinguió en esta política de scouting internacional a precios contenidos, aplicada con inteligencia por el presidente Paolo Mazza para compensar los recursos limitados de la sociedad ferraresa respecto a los grandes clubes del norte.
Wilson Sorio nunca fue una estrella. No ganó trofeos, no vistió la camiseta de la selección brasileña, no fue convocado para los Mundiales de 1958 y 1962 que Brasil ganó con Pelé, Garrincha y compañía. Fue uno de los tantos jugadores de buen nivel técnico pero destino discreto que atravesaron el fútbol italiano de la posguerra. Sin embargo, su paso está documentado, sus partidos se jugaron, sus goles —seis en la Serie A— están en las estadísticas oficiales de la Federación.
Una curiosa coincidencia onomástica
Hay un aspecto que vale la pena subrayar, porque toca el sentido de este proyecto. Wilson Sorio es brasileño, y su apellido —Sorio, idéntico al vicentino-veronés— no desciende por línea directa de los Sorio vénetos documentados en esta investigación. Pero casi seguramente desciende de ellos por línea colateral.
Brasil, y en particular el estado de São Paulo, recibió en las décadas a caballo entre el siglo XIX y el XX una masiva inmigración véneta: los campesinos expropiados de las tierras del Triveneto, expulsados del campo por las crisis agrícolas posunitarias, partieron por centenares de miles entre 1880 y la Primera Guerra Mundial, y de nuevo tras la Segunda. Fueron acogidos en las fazendas del café de São Paulo, en los nacientes barrios obreros de Santos y Guarujá, en los territorios de colonización del Río Grande do Sul. De ellos desciende hoy una parte significativa de la población paulista, y de ellos llegan apellidos italianos que aún se escuchan en las crónicas futbolísticas brasileñas: Costa, Rossi, Bianchi y —justamente— Sorio.
Wilson Sorio, nacido en Guarujá, es, por lo tanto, casi con certeza hijo o nieto de emigrantes vénetos, probablemente vicentinos o veroneses, desembarcados en Santos entre finales del ochocientos y comienzos del novecientos. Cuando en 1957 hizo el viaje inverso y aterrizó en Italia para jugar en la SPAL, en cierto sentido volvió a casa —no a la casa de Gambellara o de Verona de sus antepasados, pero sí a Italia, donde su apellido había nacido siglos antes. Una pequeña simetría histórica que, para el sitio que están leyendo, vale quizás más que los seis goles que metió en la Serie A.
Qué pasó después
Las fuentes italianas no tienen información cierta sobre su vida después de 1959. Wilson Sorio está citado en los archivos de la SPAL y de la Enciclopedia del Calcio por las dos temporadas ferraresas, pero desaparece del radar del fútbol italiano. No queda claro si regresó a Brasil, si continuó la carrera en categorías menores o si dejó de jugar. Las bases de datos genealógicas brasileñas más actualizadas podrían contener información sobre su familia y su vida posterior, pero exceden las fuentes consultadas para esta investigación.
Lo que queda es el dato: dos temporadas en la Serie A, una treintena de partidos, seis goles, un apellido véneto que regresó a Italia tras haber cruzado el Atlántico una o dos generaciones antes. Una pequeña, digna huella del apellido Sorio en el libro del fútbol italiano de la posguerra.
Fuentes consultadas: voz Wikipedia “Wilson Sorio”; archivo histórico de la Enciclopedia del Calcio italiana editado por Dario Marchetti; voz Wikipedia “Ars et Labor Ferrara” para el contexto de la SPAL de Paolo Mazza; archivos estadísticos Statscrew y Worldfootball para las temporadas SPAL 1957-1964; documentación sobre la emigración véneta en Brasil.