El 8 de abril de 1848, en las alturas del Monte Sorio —la colina volcánica que divide Montebello Vicentino de Gambellara, en la provincia de Vicenza— se libró un enfrentamiento significativo en el marco de la Primera Guerra de Independencia italiana.
El contexto histórico
La primavera de 1848 vio a Italia recorrida por una ola revolucionaria sin precedentes. Tras las Cinco Jornadas de Milán (18–22 de marzo) y la insurrección de Venecia, el rey de Cerdeña Carlos Alberto declaró la guerra al Imperio austríaco. Las tropas piamontesas avanzaron en Lombardía y en el Véneto, mientras que núcleos de voluntarios y fuerzas irregulares operaban en todo el territorio.
En el Vicentino, el área entre Montebello y Gambellara representaba un punto estratégico a lo largo de la directriz que conectaba Verona (todavía sólidamente en manos austríacas como vértice del Cuadrilátero) con Vicenza. El Monte Sorio, con su posición dominante sobre el valle, ofrecía un punto natural de observación y de defensa.
El enfrentamiento
La batalla del 8 de abril de 1848 vio a las fuerzas italianas —compuestas por tropas regulares piamontesas y por voluntarios vénetos— chocar con las fuerzas austríacas en el área colinar entre Sorio y Montebello. Los combates se desarrollaron en las laderas del Monte Sorio, en un terreno hecho difícil por la conformación volcánica de la colina y por los viñedos que cubrían sus flancos.
El choque se inscribió en la más amplia batalla de Montebello (o batalla de Montebello Vicentino), parte de las operaciones militares que precedieron a la decisiva batalla de Custoza (25 de julio de 1848). Tras desenlaces variables, las fuerzas italianas tuvieron que retirarse, y el área permaneció bajo control austríaco hasta la Segunda Guerra de Independencia (1859) y, definitivamente, hasta 1866.
El obelisco de Caregaro Negrin
En memoria de los caídos en la batalla, en el Monte Sorio se erigió un obelisco conmemorativo proyectado por el arquitecto Antonio Caregaro Negrin (1821–1898), figura destacada de la arquitectura vicentina del ochocientos. Caregaro Negrin, conocido también por el remate de la fachada del Duomo de Vicenza y por numerosas villas palladianas, dedicó este monumento a la memoria de los italianos caídos por la independencia.
El obelisco se yergue todavía hoy en la cima de la colina, visible desde el fondo del valle, y representa un punto de referencia tanto histórico como paisajístico de la zona.
El Monte Sorio hoy
El Monte Sorio, además de la memoria del Risorgimento, es hoy conocido por su vocación vitícola. Es aquí donde se encuentra la bodega La Biancara de Angiolino Maule, fundada en 1988, que produce vinos naturales de uvas Garganega cultivadas en los terrenos volcánicos de la colina. Su Passito Monte Sorio lleva el nombre mismo de la colina, uniendo la tradición vinícola con la toponimia histórica.
La coincidencia entre el lugar de la batalla del Risorgimento y los viñedos que hoy cubren sus laderas ofrece una imagen eficaz de la estratificación histórica que caracteriza a este territorio: una colina que vio correr sangre por la independencia nacional y que ahora produce uno de los pasitos más apreciados del Véneto.
Fuentes: crónicas de la Primera Guerra de Independencia; archivos municipales de Gambellara y Montebello Vicentino; ficha arquitectónica de Antonio Caregaro Negrin.